Existen algunos colores que se consideran neutrales o que son fríos o cálidos en función de la proporción de color que incluyan, por ejemplo, un amarillo verdoso (AV) es cálido mientras que un azul verdoso (ZV) nos resulta más frío.
Ambos son verdes y, sin embargo, las sensaciones que nos producen son distintas.
Colores CÁLIDOS
Los colores cálidos son aquellos que contienen rojo en su composición, cuanto más rojo contienen más cálido se considera.
Están asociados al calor, el día o el fuego. Las emociones que despiertan o evocan los colores cálidos son energía, felicidad o diversión, entre otras.
Se relacionan con aspectos como la pasión, la alegría, la fiesta o el dinamismo, por lo que son utilizados por muchas marcas para atraer a un determinado público.
Además, los elementos de colores cálidos dan la sensación de avanzar en la imagen, parecen más cercanos.
¿Cuáles son los colores cálidos?
Los colores cálidos son los que van del amarillo al rojo, pasando también por los naranjas, ocres, marrones, etc.
Algunos ejemplos de colores cálidos son: caoba, siena, ocre dorado, carmín, coral, bermellón, ámbar, melón o amarillo limón.
Colores fríos
Los colores fríos son aquellos que contienen azul en su composición. Cuanto más azul contiene, más frío se dice que es un color.
Están asociados al invierno, el hielo o la noche, por ejemplo. Las emociones que despiertan o evocan los colores fríos son tranquilidad, calma, tristeza, nostalgia, misterio, etc.
Se relacionan con aspectos como la paz o la calma y se utilizan en ámbitos profesionales porque también transmiten seguridad.
Los colores fríos producen un efecto contrario a los cálidos, dan sensación de amplitud y de lejanía.
Cuáles son los colores fríos?
Son los que van del verde al violeta, pasando por el azul, en el círculo cromático.
Algunos ejemplos de colores fríos son: turquesa, índigo, celeste, aguamarina, azul cobalto, púrpura azulado, gris.